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Detector de IA en español · gratis y sin registro

Detector de IA gratis

Pega un texto en español y descubre si muestra señales de haber sido escrito por inteligencia artificial. Te decimos el resultado, por qué, y cuánto se equivoca el detector para esa longitud.

  • Gratis y sin registro
  • Entrenado en español
  • No guardamos tu texto
  • Resultado en segundos
Ilustración: una lupa analiza el ritmo de un texto y muestra un resultado de 97 sobre 100, probablemente escrito por IA
0 palabras · mín. 150

No guardamos tu texto.

Tu resultado

Aparecerá aquí en unos segundos

  • Puntuación de 0 a 100
  • Veredicto: humano, incierto o IA
  • Por qué: tres señales medidas
  • Cuánto se equivoca para esa longitud

Cómo funciona

Tres pasos, un resultado que puedes entender

Pega tu texto o sube un archivo PDF, DOCX o TXT

Pega o sube tu texto

Mínimo 150 palabras en español. Aceptamos .txt, .docx y .pdf; el archivo se lee en tu navegador y nunca se sube.

El detector convierte el texto en tres señales: previsibilidad, ritmo y vocabulario

Medimos tres señales

Previsibilidad, ritmo de las frases y vocabulario, con un modelo de lenguaje entrenado en español.

Veredicto en tres zonas: humano, incierto o IA

Recibes un veredicto calibrado

Una puntuación de 0 a 100 y un veredicto ajustado a la longitud de tu texto, con su margen de error.

Este detector de IA gratis está pensado para una pregunta concreta: ¿se parece este texto a lo que suelen escribir los chatbots, o a lo que escribe una persona? No necesitas crear una cuenta ni instalar nada. Copias el texto, pulsas «Analizar texto» y en unos segundos tienes el resultado en la misma página. Si prefieres trabajar con un documento, cambia a «Subir archivo»: el texto se extrae en tu navegador y aparece en el recuadro para que lo revises antes de analizarlo.

El análisis se hace en nuestros propios servidores y el texto se descarta en cuanto recibes la respuesta. No lo guardamos, no lo compartimos y no lo usamos para entrenar nada. Si quieres el detalle completo, paso a paso, está en cómo funciona el detector.

Consejos para un resultado más fiable

  • Analiza el texto tal como se entregó. Si lo copias de un PDF, revisa que no se hayan colado números de página, encabezados o palabras partidas.
  • Cuanto más largo, mejor. A partir de 600 palabras el detector identifica más textos de IA; si tienes un documento largo, analízalo completo o por secciones de al menos 150 palabras.
  • Quita lo que no escribió el autor. Citas largas, bibliografía, tablas o el enunciado de un ejercicio mezclan estilos y ensucian la medición.
  • No analices la misma frase una y otra vez. Cambiar palabras hasta que el veredicto cambie no hace el texto más humano: solo lo hace más difícil de evaluar.

Qué mide

La IA escribe con un ritmo demasiado regular

Una persona acelera, se detiene, cambia de tono. Un modelo de IA tiende a elegir la palabra más probable y a repetir la misma cadencia. Eso es lo que medimos.

Previsibilidad

Un modelo de lenguaje en español mide si cada palabra es la más esperable en su contexto. La IA tiende a elegir lo previsible.

Ritmo de las frases

Las personas alternan frases largas y cortas. La IA suele escribir con un ritmo más uniforme.

Vocabulario

Medimos la variedad de palabras. En nuestros datos, la IA repite menos palabras que muchas personas.

Ninguna de estas señales basta por sí sola. Un ensayo académico escrito con cuidado puede ser muy previsible; un texto de IA con instrucciones de «escribir con naturalidad» puede variar el ritmo. Por eso el detector no aplica reglas fijas: un clasificador estadístico, entrenado con miles de textos en español escritos por personas y generados con varios chatbots, combina más de cuarenta mediciones y devuelve una sola puntuación de 0 a 100. Esa puntuación no es una probabilidad ni el porcentaje del texto escrito por una máquina: indica cuánto se parece el conjunto del texto a los textos de IA con los que se entrenó.

En el resultado verás las tres señales principales en el apartado «¿Por qué?», cada una en una escala de cinco pasos entre lo típico de un texto humano y lo típico de un texto de IA de la misma longitud. Así puedes detectar texto escrito por IA sin tener que creer una cifra a ciegas: ves en qué se basa.

Un ejemplo ayuda a verlo. Imagina dos textos de 400 palabras sobre el mismo tema. El primero lo escribió un estudiante: empieza con una frase larga, sigue con dos muy cortas, repite un par de palabras que le gustan y elige de vez en cuando un término inesperado. El segundo lo generó un chatbot: todas las frases tienen una longitud parecida, cada palabra es la continuación más natural de la anterior y casi no repite vocabulario. Ninguno de esos rasgos es sospechoso por sí solo, pero juntos dibujan dos ritmos distintos. Eso es lo que resume el apartado «¿Por qué?»: dónde se sitúa tu texto en cada señal, comparado con textos humanos y de IA de su misma longitud.

Nuestros números

Cuánto acierta y cuánto se equivoca

Un verificador de IA sirve de poco si no dice con qué frecuencia falla. Estos son los resultados de nuestra prueba sellada: un conjunto de textos que se fijó antes de entrenar el modelo y se abrió una sola vez para medirlo.

LongitudMarcamos IA desdeHumanos marcados por errorEn textos informalesIA detectada
150–299 palabras951 de cada 801 de cada 705 de cada 10
300–599 palabras981 de cada 801 de cada 655 de cada 10
600 o más palabras961 de cada 701 de cada 556 de cada 10
Medido en un conjunto de prueba sellado, versión inicial del detector. Ver la metodología →

Hay dos errores posibles y los dos importan. El primero es marcar como IA un texto escrito por una persona: en nuestra prueba ocurrió con alrededor de 1 de cada 80 textos humanos de 150 a 599 palabras y 1 de cada 70 de 600 o más. En textos informales de internet —blogs, foros, tiendas— la cifra sube a entre 1 de cada 70 y 1 de cada 55. El segundo error es dejar pasar un texto de IA: el detector identifica unos 5 de cada 10 textos generados con IA de hasta 599 palabras y unos 6 de cada 10 a partir de 600.

Esa asimetría es deliberada. Preferimos que el detector se calle cuando duda a que acuse a alguien por error, porque una acusación falsa tiene consecuencias mucho más serias que un texto de IA que pasa desapercibido. Es una versión inicial: publicamos los intervalos de confianza, las fuentes de datos y las limitaciones en la metodología del detector.

La prueba no es un puñado de ejemplos elegidos a mano. Incluye 3.384 textos escritos por personas —la mayoría de páginas web informales, la mitad de ellas de dominios latinoamericanos, además de enciclopedia, debates parlamentarios, textos legales y literatura— y 430 textos generados con seis familias de modelos de IA, en trece géneros distintos. La lista de textos se fijó y se registró con una huella digital antes de entrenar, de modo que el modelo nunca los vio. Los resultados se dan por tramo de longitud porque así es como se comporta de verdad el detector.

Para quién es

Hecho para quien necesita una segunda opinión

Estudiante revisando su trabajo antes de entregarlo

Estudiantes

Comprueba tu trabajo antes de entregarlo y entiende por qué un detector podría marcarlo. Si ya te han acusado, lee nuestra guía de defensa.

Profesor revisando un texto con una lupa: el resultado es una señal, no una prueba

Profesores

Úsalo como una señal más, nunca como prueba única. Te explicamos cómo leer el resultado y qué hacer después en la guía para profesores.

Editor revisando varios textos con una lista de comprobación

Editores y redactores

Revisa textos de colaboradores y detecta los que merecen una segunda lectura, sin confundir un estilo cuidado con un texto generado.

Si tu pregunta es cómo comprobar si un texto es de IA antes de una decisión importante —una nota, una publicación, un encargo—, la respuesta honesta es que ningún detector basta. Lo útil es combinar el resultado con el contexto: borradores, historial de versiones, una conversación con el autor o una segunda herramienta. El detector te ayuda a decidir qué textos merecen esa revisión adicional.

Cómo comprobar si un texto es de IA sin depender solo de un detector

  • Pide el proceso, no solo el resultado. Borradores, notas o el historial de versiones de un documento dicen más que cualquier puntuación.
  • Busca datos verificables. Los textos generados suelen incluir afirmaciones genéricas, citas inexistentes o fechas imprecisas; compruébalas.
  • Compara con otros textos del mismo autor. Un cambio brusco de estilo es una pista; un estilo formal y cuidado, no.
  • Habla con el autor. Preguntar por las decisiones del texto suele aclarar más que cualquier verificador de IA.
  • Usa el detector como filtro. Un resultado «Probablemente IA» indica qué revisar primero, no qué sancionar.

Hay usos en los que conviene ser todavía más prudente. Si revisas candidaturas, ten en cuenta que las cartas de presentación son uno de los géneros que el detector identifica peor: son breves, siguen fórmulas muy parecidas y personas y modelos las escriben casi igual. Lo mismo ocurre con publicaciones para redes sociales y con redacciones escolares cortas. En esos casos, un «Probablemente humano» dice muy poco y un «Incierto» es lo esperable. Donde el detector rinde mejor es en textos de cierta extensión con prosa continua: artículos, ensayos, informes, entradas de blog o respuestas largas. Si trabajas con ese tipo de textos, el resultado te dará una señal más útil.

Cómo leer tu resultado

Tres veredictos, no un sí o un no

«Probablemente humano»

La puntuación queda por debajo de la zona dudosa para esa longitud. No hay señales fuertes de IA, aunque eso no garantiza el origen: el detector deja pasar parte de los textos generados.

«Incierto»

Las señales apuntan en direcciones distintas o no son claras. Es el resultado más frecuente en textos editados, mixtos o muy formales. Trátalo como «no se puede saber con este texto».

«Probablemente IA»

El texto se parece mucho a los textos de IA de su longitud. Es una alerta para revisar con más contexto, no una prueba: alrededor de 1 de cada 80 textos humanos llega a esta zona.

Los límites de cada zona cambian con la longitud porque un texto corto y uno largo no se comportan igual. En textos de 150 a 299 palabras marcamos IA desde 95; de 300 a 599, desde 98; con 600 palabras o más, desde 96. La barra del resultado te muestra las tres zonas de tu tramo y dónde cae tu puntuación. Para una explicación con capturas de cada veredicto, visita cómo interpretar un resultado.

¿Y después? Si el resultado es «Probablemente humano», no hace falta nada más salvo que tengas otros motivos para dudar. Si es «Incierto», prueba con un fragmento más largo o revisa el contexto. Si es «Probablemente IA» y el texto es tuyo, guarda tus borradores y lee nuestra guía sobre falsos positivos: explica por qué un texto humano puede parecerse a uno generado y cómo demostrarlo. Si el texto es de otra persona, úsalo como punto de partida para una conversación, nunca como veredicto final.

Qué no hace un detector de IA

  • No demuestra quién escribió un texto: da una señal estadística sobre el texto completo, no una prueba de autoría.
  • No marca frases concretas ni calcula qué porcentaje del texto escribió una máquina.
  • No identifica qué chatbot se usó ni analiza textos de menos de 150 palabras.
  • No funciona con otros idiomas: este detector de IA es solo para textos en español.
  • No sustituye el criterio de un profesor, un editor o un tribunal. Lee más en qué no puede detectar un detector de IA.

Por qué importa el idioma

Un detector de IA en español, medido en español

La mayoría de los detectores se entrenaron sobre todo con textos en inglés. Cuando reciben español, sus umbrales y sus errores cambian, y casi nunca publican cuánto. Un detector de IA en español tiene que conocer cómo escribimos: frases largas con subordinadas, un vocabulario distinto según el país, registros que van del texto legal al comentario de un foro.

Por eso entrenamos y medimos este detector con textos en español: artículos de enciclopedia, debates parlamentarios, textos legales, literatura de dominio público y, sobre todo, texto informal de internet, con la mitad de la muestra web procedente de dominios latinoamericanos. Los textos de IA se generaron con varias familias de modelos —entre ellas las de ChatGPT, Gemini, Claude, DeepSeek y Qwen— y en variedades de España, México, Argentina, Colombia y un español neutro. Si te interesa la comparación, lee detector de IA en español frente a inglés.

Esto también explica dónde fallamos más. En la prueba sellada, el detector encuentra con menos frecuencia la IA en cartas de presentación, publicaciones para redes sociales, párrafos académicos y redacciones escolares cortas: textos breves y muy formulaicos en los que las personas y los modelos escriben de forma parecida.

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Preguntas frecuentes

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¿El detector de IA es gratis?

Sí. Puedes analizar textos sin registro y sin pagar. Solo aplicamos un límite de uso razonable por conexión para mantener el servicio rápido para todos.

¿Guardan el texto que pego?

No. El texto se analiza en nuestros servidores y se descarta en cuanto recibes el resultado. No lo guardamos, no lo compartimos y no lo usamos para entrenar modelos. Los archivos que subes se leen en tu navegador y nunca salen de tu equipo.

¿Cuántas palabras necesita el texto?

Al menos 150 palabras y como máximo 25.000 caracteres. Con menos de 150 palabras no hay señales suficientes para un resultado útil, así que el detector no lo analiza. Los umbrales se calibran por separado para 150–299, 300–599 y 600 palabras o más.

¿Funciona con textos en inglés?

No. Este detector de inteligencia artificial solo analiza textos en español; si pegas otro idioma, te lo indicará. Preferimos hacer bien un idioma y publicar sus errores que prometer resultados en idiomas que no hemos medido.

¿Qué significa «Incierto»?

Que las señales no son lo bastante claras para inclinarse hacia un lado. Suele aparecer en textos editados, mezclados o muy formales. No es un «casi IA»: es una forma honesta de decir que con ese texto no se puede concluir nada.

¿Puede equivocarse?

Sí, en las dos direcciones. En nuestra prueba sellada marcó como IA alrededor de 1 de cada 80 textos humanos (más en textos informales) y dejó pasar aproximadamente la mitad de los textos de IA. Por eso el resultado es orientativo. Las cifras completas están en la metodología.

¿La puntuación es la probabilidad de que sea IA?

No. Es una medida de 0 a 100 de cuánto se parece el texto a los textos de IA de su longitud. Un 97 no significa «97 % de probabilidad» ni que el 97 % del texto lo haya escrito una máquina.

¿Puede saber qué chatbot escribió el texto?

No. El detector busca rasgos que comparten muchos modelos, pero no identifica si el texto viene de ChatGPT, Gemini, Claude u otro. Tampoco señala qué frases concretas son sospechosas: el resultado se refiere al texto completo.

¿Sirve como prueba en un examen o una entrega?

No debería usarse como única prueba. Úsalo para decidir qué textos revisar con más contexto: borradores, historial de versiones, una conversación con el autor. Nuestra guía para profesores explica cómo hacerlo con garantías.

¿Detecta el texto «humanizado» o parafraseado?

A veces. Las herramientas que reescriben texto de IA cambian el vocabulario y el ritmo, y eso reduce las señales que medimos. Un texto muy editado puede quedar en «Incierto» o pasar como humano. Te lo explicamos en la guía sobre humanizadores de IA.